A menudo, cada uno de nosotros, amantes confesos de la guitarra, se nos ocurre la apocalíptica idea de tener una guitarra exclusivamente por el gusto de tener ese modelo, esas formas y sensaciones en particular. Bien sea la SG, la Les Paul o la Stratocaster, el hecho de estar estos instrumentos tan profundamente asociados a nuestra música favorita nos hace siempre barajar la idea de "oye, y qué pasa si me agencio yo tal o cual guitarra". Hay caprichos muy caros y otros no tan caros como es el caso que nos ocupa. Pero para ello tenemos que prescindir de una cosa que a muchos no les deja dormir por la noche. Y estoy hablando del logo o marca que aparece en la pala de la guitarra, que muchas veces es símbolo de incuestionable calidad pero otras es directamente un indicativo de que me van a clavar 200, 300 o 500 euros de más.

A la hora de hacer esta review tengo muy en cuenta que, como todo lo que yo hago en este sector, quiero que vaya dedicada al usuario puro y duro. Me da igual que sea el auténtico máquina virtuoso que el adolescente que apenas sabe cascar un la menor en condiciones. Estamos perdiendo el norte con el sibaritismo y nos olvidamos de que somos simples usuarios. Simples aficionados que buscan nuevas sensaciones de este particular mondo sonoro que es la guitarra eléctrica. Por lo tanto, voy a decir cuales son mis tres principales opiniones después de tener unos días esta guitarra en casa y sin conocer su precio ni su características (me llevé una sorpresa).



  1. Suena a Les Paul por los cuatro costados.
  2. Está realmente bien construida y terminada.
  3. Es preciosa.


A partir de aquí ya podemos entrar en todo lo que queráis. Está fabricada en China, vale poco más de 400 euros, es de una marca que se llama TOKAI. La elección de maderas es la siguiente: tilo en tres piezas para el cuerpo, sin tapa de arce, palosanto para el diapasón y arce para el mástil. Pastillas hechas por Tokai, al igual que toda la electrónica y el resto de hardware. He metido en un párrafo una serie de datos que pueden echar para atrás, me atrevería a decir, que a más de un 50% de los lectores en potencia de este artículo. Por lo que voy a realizar un breve análisis de estas particularidades y seré, de nuevo, esquemático:


  1. Las maderas utilizadas son de calidad. El mueble de tilo es un buen mueble, bien terminado, sin nudos y con un tacto que indica consistencia y solidez. No lleva tapa de arce, pero las cualidades del tilo (que es para mí una madera que coge un poquito de todas las maderas utilizadas en las guitarras, sin destacar en ningún aspecto concreto, pero cumpliendo en todos) hacen que el instrumento tenga un tono equilibrado y sin sorpresas.
  2. El mástil es una auténtica delicia. El diapasón se ve sólido, de veta estrecha, compacto y bien tratado.
  3. Repito, suena a Les Paul, se mire por donde se mire. Tono y sustain, buen balance de graves.
  4. Como es lógico no suena igual que la que vale 3000 euros.
  5. ¿Tienes tú los 3000 euros para una guitarra? ¿Te merece realmente la pena ese desembolso para unas diferencias que van a estar más en tu cabeza y en tu corazón que en las manos y el sonido?
  6. Se disfruta mucho con ella. Afina muy bien, te da lo que le pides; y es mejorable, ya que siempre puedes ponerle componentes mejores para aprovechar mejor lo que ya trae la guitarra de casa.




Dicho eso, aquí unas fotos hechas con el móvil, sin trampa ni cartón.

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Y aquí tenéis, para terminar, un video que me he grabado jugando con ella. En resumen, una guitarra 100% recomendable para aquellos que quieran adentrarse en el universo Les Paul desde cualquier condición, una buena guitarra que nos dará lo que queramos que nos dé sin complejos. Simple y llanamente una buena guitarra. No es la mejor Les Paul, no es la peor ni mucho menos, es una auténtica ganga para su precio y puede durarnos una burrada de años por su buena construcción. Adecuada especialmente para tocar rock, pero que nos permitirá desenvolvernos con gracia en casi cualquier terreno. Para mí gusto, ya mojándome un poquito más, es superior a cualquier (repito, cualquier) Epiphone, Vintage, Cort y demás alternativas en la misma gama de precios. Como puntos fuertes recalco el sonido, el tacto y la construcción. Y es preciosa. Vale lo justo. Demonios, ¿qué más quieres?